Cantautor - Pop-Rock
17 de noviembre de 2009
Canciones del álbum:
1. Tiramisú de limón (con Pereza)
2. Viudita de clicquot
3. Cristales de Bohemia
4. Parte meteorológico
5. ¡Ay! Carmela
6. Virgen de la amargura
7. Agua pasada
8. Vinagre y rosas
9. Embustería
10. Nombres impropios
11. Menos dos alas
12. Crisis
13. Blues del alambique
Bonus Track:
14. Violetas para Violeta
Detalles:
Cuatro años sin canciones de Joaquín Sabina son muchos años, pero el mutis termina con la publicación de "Vinagre y rosas", un álbum en el que, como dice García Montero, “Joaquín se ha abierto más que nunca, y sin embargo es también más Joaquín que nunca”. Justa definición para uno de los grandes trabajos de un artista que lleva almacenando en el disco duro de nuestra memoria un buen puñado de canciones imborrables desde que apareció su primer disco, allá en 1978. "Palabras como cuerpos", una de las canciones de aquel álbum de debut, empezaba: “Recuperar de nuevo los nombres de las cosas, llamarle pan al pan, vino llamarle al vino”.
Han pasado 31 años, ha publicado 18 discos de los que ha vendido más de nueve millones de ejemplares y en eso sigue Joaquín Sabina, cuidando y puliendo las palabras. Tiene el gen, y las 14 canciones "Vinagre y rosas" lo confirman por decimonovena vez. Firmando al alimón con Benjamín Prado las letras de diez de ellas, una con Luis García Montero y otra con Violeta Parra (1917-1967), Joaquín Sabina vuelve a apoderarse de nuestro corazón y convertirlo en estribillo, como escribe García Montero.
Hoy, con 60 años a cuestas ("Viudita de Clicquot", una de las canciones de "Vinagre y rosas", da fe de ello), Joaquín Sabina sigue desnudándose en sus canciones escéptico y utópico, real y fantástico, nunca complaciente. Como siempre, mete el dedo en la llaga y jamás sale seco. Las canciones de Joaquín son vida y tienen el callo que da la nostalgia, la decepción y la ilusión, mezcladas en proporciones diferentes en las canciones de un álbum inspirado, emocionante y despojado. En "Vinagre y rosas", el pan sigue siendo pan y el vino, vino.